Se dice que los mejores músicos del mundo son
aquellos que nacen con la habilidad nata para tocar instrumentos. Sin importar
que cuenten con poca o mucha experiencia, pareciera que sus manos son capaces
de entender a la perfección los instrumentos y de esa forma tocar hermosas
melodías. Si bien es cierto que “la práctica hace al maestro”, cuando una
persona nace con una habilidad nata, es muy difícil que aquella persona que no
nace con este “don” pueda lograr las mismas proezas que aquella persona que si
lo tiene.
Lo anterior no
solo es exclusivo de músicos, tenemos también a ciertos deportistas que
destacan en diversas disciplinas como lo es el basquetbol, fútbol o natación.
Recordar al máximo medallista olímpico de la historia Michael Phelps, nos hace
ver que cuando un don se explota al máximo, las hazañas que se pueden realizar
no tienen comparación.
Con los maestros
pasa exactamente lo mismo. Hay maestros que nacen con la habilidad de enseñar o
con el don de la enseñanza y hay otros que no nacen con ella. Los primeros, son
capaces de lograr que el aprendizaje en los alumnos sea sencillo y amigable,
haciendo que ellos se sientan cada vez más motivados a estudiar y a seguir
adelante. Muchas de las veces los
jóvenes escogen sus carreras profesionales debido a la semilla plantada por un
buen maestro de la primaria o la secundaria que supo enseñarles el valor de la
educación.
Por otro lado,
tenemos a aquellos maestros que en realidad no son malos, pero que simplemente
no tienen el don o no cuentan con la habilidad nata de enseñar. Ello ocasiona
muchas veces problemas de aprendizaje en
los alumnos, desinterés en las clases, y en casos más graves, en la deserción
total de la escuela.
Desafortunadamente
para nosotros, son más los maestros que no nacen con el don de enseñar, que aquellos que si lo tienen. En ese
sentido, se deben acumular esfuerzos para que los maestros que no nacen con el
don, trabajen ardua y continuamente para lograr desarrollar una habilidad
similar a la observada en el don de la enseñanza. El don de la enseñanza es algo que
sencillamente no se puede medir, es algo que los exámenes nunca podrán
calificar, pero sin duda es una cualidad
muy importante que se tiene que empezar a considerar.
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